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La Casa del Cirujano

Vista del mosaico de Orfeo en el interior del Domus
Su nombre fue Eutyches y su pasión la medicina. Venía de Grecia. Se estableció frente al mar, en el área antiguamente llamada Ariminum. Su trabajo se desarrollaba dentro del mundo militar y contaba con el instrumental más avanzado para tratar traumas óseos y heridas graves.
Al menos eso nos cuentan los restos que gracias a un derrumbe fueron preservados milagrosamente del fuego y en 1989 volvieron ver la luz gracias al esfuerzo de todo un equipo de arqueólogos. Se trata de un complejo de más de 700 metros cuadrados, ubicado en la Piazza Ferrari, en la localidad de Rimini, que alberga un edificio romano de dos pisos de uso residencial, construido durante la segunda mitad del siglo II D.C.
Se le conoce como La Casa del Cirujano o Domus del Chirurgo. Estaba ubicada directamente en la costa del mar Adriático, que en ese tiempo cubría más de un kilómetro tierra adentro. Lo más fascinante del hallazgo fue que se encontró muy bien preservada una colección de 150 herramientas para cirugía, además de mobiliario y mosaicos que sobrevivieron durante dos milenios gracias a un derrumbe que posiblemente fue provocado por un gran incendio. Tenía paredes de arcilla cocida y una base de piedra, además de un corredor que por un lado llevaba a un jardín y por el otro a varias habitaciones: un comedor, recámara y dos estancias adornadas con un piso de mosaico, donde aún se puede apreciar el dibujo de Orfeo rodeado por varios animales. Tenía también, claro está, una sala de operaciones y un cuarto dedicado a la cocina, todo tan bien preservado que ha permitido a los arqueólogos hacer una reconstrucción muy completa de la vida en ese tiempo.

Instrumental y otros artículos que se encontraron en la excavación
La excavación está protegida por un domo que permite a los visitantes tener una visión muy completa del entorno y está muy bien integrado al espacio urbano del jardín de la Piazza Ferrari, justo a un lado del museo de la ciudad). Todo el instrumental médico que se encontró, los recipientes, monedas y algunos otros enseres personales se conservan hoy en el Museo Arqueológico de Rimini.


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